Me quedé despierto largas horas pensando en eso. ¿Acaso mi padre estaba vivo? Miré por la ventana y contemplé la oscura noche, sin luna, lluviosa (algo raro para diciembre). Sólo unos pocos chicos pasaban por abajo bromeando, mientras se dirigían a algún boliche. Volví a la cama, y abrazé a Nadia, mis manos buscaron las suyas y así quedé profundamente dormido.
A la mañana decidí ir a ver a mi madre. Ella quizás tenga algunas respuestas. En el camino le hice un repaso general a Nadia de lo que había pasado. No pareció estar muy convencida, pero ibamos a dejar que mi madre nos aclarara el asunto. Si tan sólo hubiese sabido antes lo que iba a pasar...
Unas cuadras antes de llegar empecé a divisar el humo. Cuando doblé en la esquina anterior encontré lo que en algún momento había sido la casa de mi madre. Un grupo de bomberos intentaba apagar el fuego que se mecía sobre los escombros. Unos oficiales mantenían alejados al grupo de personas curiosas que se habían acercado a ver. Unos paramédicos se llevaban a una persona en una camilla. Decidí ayudar, estacioné el vehículo y abrí una puerta.
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Lo siento señor. No puede estar aquí -Informó un oficial.
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Ésta es la casa de mi familia.-
Entonces tal vez quiera ver a la niña.-
¿Mía? ¿Está bien?-
Está en la ambulancia.No me quedé a charlar con el tipo. Tenía que ver urgente a Mía. Me acerqué a una Traffic pintada de blanco, y con la palabra "Ambulancia" escrita al revés y me dirijí a uno de los médicos:
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Quiero ver a mi hermana.-
Lo siento señor, todavía está inconsciente -Me decía mientras me llevaba con ella.
El médico abrió la camioneta revelando la situación de Mía. Estaba cubierta de vendas y gasas. Quien hubiese hecho esto lo iba a pagar. Levanté mi mano y tomé la suya mientras cerraba mis ojos. Entonces apareció frente a mí una escena:
Estaba en la casa, antes de que se viniese abajo, una noche lluviosa. Ahí estaba mi madre. Yo la miraba desde abajo. En frente mío habían dos tipos. Uno con traje, y el otro vestido informal. Entonces uno se me acercó y me tomó del brazo. Y me sostuvo contra su cuerpo mientras le gritaba a mi madre:
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¡Dame la tarjeta, o la mato!Entonces noté que no era yo. Estaba viendo lo que Mía recordaba.
Pero algo raro pasó...
Mi madre empezó a buscar algo, pero el vidrio se rompió y una gran cantidad de agua inundó la habitación. Entonces mi madre aprovechó para sacar un arma del cajón. Pero fue demasiado tarde, un tipo levantó la mano y creó llamas incinerando el cuerpo de ella. Muchas lágrimas corrieron por mi rostro mientras veía el cuerpo de mi madre reducirse a cenizas...
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"Que puedas hacer algo no significa que lo tengas que haces" Henry Spencer
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"Mi cerebro es mi segundo órgano favorito" Woody Allen
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-¡Hija!, ¿Cómo que estás embarazada?, te dije que tomaras medidas...
-Mamá, tomé medidas... y me quedé con la más grande...
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"Lo que hacemos aquí es sólo una tregua, intentamos prolongar la partida, eso es todo, pero el final siempre es el mismo..." Scrubs