-<El sujeto se está moviendo, Patricia, ubicalo.>-Oigo decir en el teléfono.
-<¿Maestro?>
-<Quien más. Apurate, tenés que buscarlo, es el profesor Añep, un brillante científico, está a unos 600 metros de donde estás y se está acercando, acercate a él, que no sospeche nada. Es importante que esta misión no fracase.>
-<Está bien.>-Que más podía decirle, estaba enamorada de él, se que es muchos años mayor, él tiene más de 60, no sé cuantos, y yo tengo 24, pero que le iba a hacer, el amor es así, por más que el no lo corresponda, yo no podía hacer nada.
Me levanté de mi silla y seguí la imagen del localizador que me había dado el Maestro, el cual rastreaba la señal de cualquier celular.